lunes, 27 de febrero de 2017

Un “TE AMO”




Tu nombre ha salido de mi boca de manera automática,
no necesité pensarte o invocarte,
mi lengua simplemente te sabe de memoria
y ya se cansó de no decirte en voz alta.
Al parecer eres una extensión más de este cuerpo
que te sueña y te piensa cada cierto tiempo,
yo diría que a intervalos cada vez más microscópicos.
Aunque las circunstancias actuales sean adversas,
quiero gritarle en silencio un “TE AMO” a las estrellas;
desde mi pecho esas palabras se elevarán como nadie lo ha hecho,
llegarán al cielo y desde la magia de ese sitio
te alcanzarán en donde estés,
y se convertirán entonces
en un recuerdo que juega a las escondidas contigo,
y que cuando menos lo esperas
asoma la punta de la nariz para que tú lo veas;
de manera inadvertida se colará en tu frente y
hará brotar desde lo más ínfimo de tus vértebras
una lágrima de anhelo,
un suspiro de deseo,
un cosquilleo fortuito,
tal y como esos que provoca el amor.
O puede ser también,
que esas cinco letras,
te lleguen con la imagen de mi boca y mis pestañas,
explorando el descubrimiento,
el planeta desconocido
que para ellas representa toda la extensión de tu cuerpo.

martes, 14 de febrero de 2017

La esquina de los pequeños milagros


En aquella esquina con paredes azules, adornadas con grafitis improvisados por las manos inquietas de los niños del barrio; en esa esquina abrazada por árboles que nunca pierden la esperanza, en esa esquina que cada día se hace testigo de atardeceres anaranjados, rosados y verdes…
En esa esquina, cada cierto tiempo ocurren milagros de distintas proporciones, por ejemplo: un día, allí, un chico de cejas pobladas, hermosa nariz, mirada negra y diminuta boca, y una chica de cabello negro y manos pequeñas, consumaron un beso que quedó para la posteridad.
En esa bendita esquina una mujer se abrazó a sí misma y se dedicó dos discursos que incluían grandes verdades y desahogos.
Tantos pasos han recorrido ese pequeño pedazo de geografía, algunos ignorantes de lo que allí sucede, otros, totalmente agradecidos por la magia que se materializa bajo esa instancia del cielo.