sábado, 13 de mayo de 2017

Pensamientos al azar sobre ti


Cuando pienso en ti todos los puntos de niegan a ser finales.
Cuando te veo, no alcanzo a saber si vienes del cielo o si el cielo viene de ti.
Mi pecho deletrea diariamente tu nombre,
y todas las canciones,
incluso aquellas que no hablan de amor,
me recuerdan a ti.
Cada noche invento una historia diferente a tu lado,
y todas ellas compiten para ver cuál tiene el mejor final feliz.
Eres ensoñación,
la naturaleza se anotó un punto triple cuando te arrojó a la vida.
La proporción divina encontró su razón de ser en las curvas de tu sonrisa,
en lo diciente de tu mirada.
Eres la única montaña rusa a la que subiría sin coraza alguna
para colisionar con el viento divino que surge de ti.
Eres como el libro que se lee con cuidado y lentamente
para alargar el placer que produce al alma la lectura de sus páginas.
Me perdería encantada en las ondulaciones del mar negro de tus cabellos.
Mi vida denota y connota vida sólo porque te sé dentro de ella.
Eres la necesidad transcendental de mis pensamientos
y la respiración de mis ojos,
la única realidad que me interesa experimentar.
A tu lado el dolor me sabe a azúcar,
a tu lado la muerte no tiene jurisdicción sobre mí,
a tu lado me alimento de locura y aventura.
Contigo ésta y otras dimensiones.
Por ti mi revolución y mi existir.
Para ti lluvia de estrellas, arcoíris, espuma de mar y auroras boreales.

sábado, 29 de abril de 2017

Quisiera




Quisiera que de aquí a la inocencia
sólo existiera un pestañeo de distancia.
Quisiera estar brincando de alegría en aquellos tiempos
donde los tonos fuertes
eran los dueños indestronables de la atención de mis ojos.
Quisiera mirar el mundo con la dulce ignorancia
con la que lo hace un recién llegado a la vida;
sonreír porque sí y sonreír porque no,
sonreír con tal rebeldía mirando una figura invisible
hecha del aire de algún punto de la creación.
Quisiera llorar porque sí y porque no,
llorar mientras me río,
y reír mientras lloro.
Quisiera regresar a aquel estado donde los sueños
no se contaminan con la cruda realidad,
y hacer inmortal el legado de las pequeñas cosas.
Quisiera verme de nuevo en aquellos tiernos años,
mientras descubría el mundo 
y el mundo me descubría a mí,
en esos años donde el más anhelado trofeo era un chapuzón de agua lluvia.
Quisiera trasladar mi realidad a aquella realidad
en la que había nulidad de decepciones y malos tragos.
Quisiera volver a aquella edad en que los disgustos y las tristezas
encontraban cura en el sueño o en un baño de agua tibia.
Quisiera volver a los días en que la tierra, las pinturas, 
los animales y las rosas amapolas, eran mis mejores amigos.
Quisiera volver a esos días en los que sólo conocía y vivía un bando de la realidad:
el bando rosa, el bando del amor.
Quisiera poder ver todos esos escenarios al unísono,
y decirme que me quede a vivir allí para siempre,
y decirle al tiempo que me colabore en la tarea
y congele su efecto sobre mí…
Y si el tiempo no me ayuda,
quisiera decirte desde el futuro, desde nuestro futuro
que TE AMO, que ME AMO, que NOS AMO.