domingo, 18 de junio de 2017

Hay amores





Hay amores fuego,
amores viento,
amores lluvia.
Hay amores pasión,
amores lujuria,
amores fortuna.
Hay amores despecho,
amores al acecho,
amores de hecho.
Hay amores de un día,
amores que valen la muerte
 y amores que valen la vida.
Hay amores pétalo,
amores espina,
hay amores que se quedan a la vuelta de la  esquina.
Hay amores sin descanso y amores en pausa.
Hay amores que enamoran para siempre,
amores que no se atreven a entrar
y amores que nunca nos dejan de mirar.
Hay amores que se van volando,
pero el viento mismo los regresa a su lugar de origen.
Hay amores que se visten de obsesión,
de villanos,
y otros, en cambio, mueren siendo superhéroes.
Hay amores que hieren y otros que cicatrizan.
Hay amores valientes y amores que retroceden de miedo.
Hay amores que son as bajo la manga y también amores ruleta rusa.
Hay amores todo o nada,
amores todo en uno,
y amores indescifrables,
forajidos,
intratables,
obstinados,
coartados,
contradictorios,
imperdonables,
como el que me ata(ba) a ti.

martes, 6 de junio de 2017

Golden ratio




Y, ¿qué es la vida?
Un puto agujero sin entrada ni salida.
Una prisión festiva.
Un montón absurdo de realidades y fantasías.
¿Una verdad mentira o una mentira verdad?
Una estrofa perdida en la vastedad oscura del universo.
Una mancha negra en los coloridos espirales de una galaxia.
Un lamentable accidente que sucede gracias a la ley natural.
¿Un premio de consolación o el trofeo mayor?
¿Un campo sembrado de alegrías agridulces o penas hechas de sangre, hueso y músculo?
¿Una especie al filo del acabose o una recién nacida que llora a todo pulmón?
Un palpitante y drogado bucle.
Un resultado inexacto.
Un intento fallido.
Un regalo que muchos aún no se deciden a abrir.
Una duda tan infinita como el cosmos mismo.
Un hueco lleno de errores y ecos de risas.
Una canción de las que dan ganas de llorar y reír al mismo tiempo.
Un amén pronunciado sin fe.
Una sublime pesadilla.
Un partido con cientos de deliciosos errores forzados.
Un desliz de la divinidad.
Una sucesión de flashes que enceguecen.
Un velo a través del cual se hace borrosa nuestra propia magnificencia.
Una trampa inteligentemente orquestada.
Una acrobacia que provoca heridas varias,
y que aun así produce cierto placer intentarla.
Un fármaco que genera todo tipo de dependencias.
Un chiste mal contado,
un chiste que no se quiere dejar de escuchar aunque ya no haga ni miga de gracia.
Un adorno de luces que apagan y prenden,
y que cuando menos se espera hacen corto circuito.
La vida es un banquete de bienvenidas y despedidas,
un tumulto donde se mezclan buenos y malos momentos,
un andén con muchos altibajos,
una pelea en la que golpeas y te golpean en la misma proporción.
La vida es amor, desamor, pasividad, estrategia, supervivencia;
silencio y algarabía,
vacío y abundancia,
pena y gloria,
paz y guerra,
hambre y saciedad,
desánimo y éxtasis,
karma y venganza,
ruina y riqueza,
temor y osadía,
pecado y virtud,
duda y verdad irrefutable…
La vida es vida y muerte también.

jueves, 25 de mayo de 2017

Te me saliste del corazón




Te me saliste del corazón,
sin bulla,
sin los tropeles, portazos y lamentos propios de los adioses.
Te me saliste de la misma forma en que entraste:
burlaste mis defensas,
trepaste,
corriste,
hiciste y deshiciste…
Y yo ni cuenta me di.
Pero es mejor así:
sin dolor,
sin culpas,
sin drama,
sin guiones cliché de tristeza.
Ahora camino liviana,
sobrepuesta,
un poco más feliz.
Camino sin el maldito miedo
de encontrarme un día contigo
y no poder impedir la palidez mortecina
con la que se arropaban mis labios
ante la inminencia de un encuentro imprevisto.
Camino libre,
sabiéndome despojada de los afanes
por saber quién ocupa tu cama y tu cuerpo.
Te me saliste del corazón,
y este amor callado, cansado y atípico
bate sus manos en señal de despedida,
y se disipa ante la mirada de alivio y esperanza
de unos ojos que desde ese instante
empiezan a vislumbrar un magnífico horizonte,
uno con otras formas, otras curvas, otros colores y otras aventuras.
Te me saliste del corazón.
Te me saliste de todas partes.
Ya no más tú.
Adiós.